Es una respuesta biológica para tratar de desarrollarse al máximo, expuso María Elena Sáenz Faulhaber, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM
El retraso detectado es de hasta un año y medio, un patrón normal y no patológico
http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2009_423.html
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario